
El Sector Público Nacional (SPN) registró en mayo 2026 un superávit fiscal primario de $1,92 billones, mientras que, luego del pago de intereses de deuda por $1,45 billones, el resultado financiero alcanzó un saldo positivo por $0,48 billones. En paralelo, en el acumulado de enero a mayo, el gasto primario nacional tuvo una baja interanual del 3,1% explicado, entre otros puntos, por las transferencias corrientes a provincias que cayeron en un 29,1%. Los datos surgen del análisis que hicieron el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y el Insituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) en base a la ejecución presupuestaria.
En este sentido, en mayo los ingresos totaltes del Sector Público Nacional no Financiero tuvieron una variación real interanual negativa del 4,1% que “obedece a que los ingresos tributarios tuvieron un descenso en términos reales del 2,4% y los no tributarios bajaron un 22,5% real interanual”.
“El gasto primario, por su parte, registró una caída real interanual del 2,2%. Como resultado, el superávit primario de mayo 2026 alcanzó $1.924.367 millones, con una baja real del 14,9%. El gasto en intereses subió 4,9% en términos reales interanuales, es por ello que el superávit final es de de $478.613 millones en mayo de 2026 (0,48 billones), determinando una baja real interanual del 45,7%”, detalló el relevamiento del IARAF.
La caída del gasto primario en mayo del 2,2% interanual tuvo cuatro tipo de gastos con suba: Transferencias a Universidades (+78,5%), Prestaciones del INSSJP (+10,6%), Asignación Universal para la Protección Social (+8,6%) y Jubilaciones y pensiones contributivas (+1,2%). Por otro lado, tuvo 12 gastos a la baja y los que más cayeron fueron: Gasto de Capital a Provincias (-35,4%), otros gastos corrientes (-40,4%) y otras funciones (-59,3%). Además, el gasto salarial, que participa con el 13,1% del gasto primario total, tuvo una baja real interanual del 4,7%, seguramente explicado tanto por una baja del salario real como de la planta de personal.
En la comparación del acumulado, es decir, el período enero-mayo, la caída interanual es del 3,1% en el gasto primario. Allí, cinco de los 16 componentes del gasto tuvieron incrementos interanuales en términos reales: subsidios a la energía (+59,9%), transferencias a universidades (+10,6%), jubilaciones y pensiones no contributivas (+2,3%), asignación universal para protección social (+2,0%) y gasto de capital a provincias (+0,3%); mientras que los gastos que más cayeron fueron otros programas sociales (-24,6%), transferencias corrientes a provincias (-29,1%) y subsidios a otras funciones (-90,6%).
Tendencia
Un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso a fines de mayo pasado señaló que las transferencias a las provincias durante el primer cuatrimestre del año se redujeron un 38% y que, del total enviado, el 95% correspondió a gastos corrientes y apenas un 5% para gastos de capital. De igual manera, dentro de este reparto discrecional, Catamarca tuvo un incremento real de las transferencias corrientes del 765%; en el caso de Entre Ríos, el alza fue del 125%; el avance real en Mendoza fue del 92%. El caso más destacado fue La Pampa, con una suba de los envíos de recursos en el orden del 3600%.
Según el análisis desagregado realizado por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), la merma en las transferencias a las provincias durante el primer cuatrimestre se explicó por una reducción de las transferencias a la CABA en el marco del traspaso de las funciones de seguridad (Medida Cautelar CSJN 1864/2022), que cayeron un 83,7%. El resto de las transferencias se incrementan un 42,5% en comparación con 2025.n
