
En un país donde conviven 150 impuestos, tasas y contribuciones diferentes, Catamarca aparece entre las jurisdicciones con menor cantidad de tributos vigentes. Un relevamiento elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) ubicó a la Capital provincial en el puesto 32 entre las 34 ciudades analizadas, con un total de 62 gravámenes distribuidos entre Nación, Provincia y Municipio.
El dato surge del “Vademécum Tributario Argentino 2026”, un informe que releva los distintos tributos existentes en los tres niveles del Estado y que este año incorporó una comparación entre 33 municipios y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Según el estudio, de los 62 tributos identificados en la Capital catamarqueña, 40 corresponden al Estado nacional, nueve son de carácter provincial y 13 son cobrados por el Municipio. La cifra ubica a Catamarca entre las ciudades con menor cantidad de instrumentos de recaudación de la muestra.
Por debajo solamente aparecen General Alvear, en Mendoza, que también registra 62 tributos y Ushuaia, que cierra el ranking con 53. En el otro extremo se encuentra Tigre, en la provincia de Buenos Aires, donde se contabilizaron 81 gravámenes diferentes.
A simple vista podría suponerse que una ciudad con menos tributos implica automáticamente una menor carga impositiva.
Sin embargo, el relevamiento no mide cuánto dinero pagan efectivamente los contribuyentes, sino la cantidad de impuestos, tasas y contribuciones vigentes en cada jurisdicción.
En otras palabras, tener menos tributos no significa necesariamente pagar menos. Lo que refleja el ranking es que el esquema de recaudación está concentrado en una menor cantidad de herramientas que en otras ciudades donde existen más figuras tributarias.
Para vecinos, comerciantes o empresas, esa diferencia puede traducirse en una estructura menos dispersa de obligaciones fiscales y en una menor cantidad de conceptos de cobro, aunque eso no determina por sí mismo cuál es la presión tributaria que soporta cada contribuyente.
Un sistema con 150 tributos
A nivel nacional, el informe identificó 150 tributos diferentes para 2026. De ese total, 40 corresponden a la Nación, 28 a las provincias y 82 a los municipios.
La cifra representa una reducción respecto de 2025, cuando se habían contabilizado 155 gravámenes. La disminución se explica por la eliminación de cinco impuestos nacionales vinculados a vehículos automotores, embarcaciones recreativas, seguros, servicios de telefonía celular y objetos suntuarios.
Pese a esto, la gran cantidad de tributos existentes no se refleja de la misma manera en la recaudación. De acuerdo con las proyecciones del IARAF, apenas seis gravámenes explicarán el 85% de todos los recursos tributarios del país durante este año.
Entre esos tributos se encuentran el IVA, los aportes y contribuciones a la Seguridad Social, el Impuesto a las Ganancias, Ingresos Brutos, el impuesto sobre los créditos y débitos bancarios y la Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene.
El IVA encabeza la lista y aporta una cuarta parte de la recaudación consolidada. Le siguen los aportes y contribuciones a la Seguridad Social y el Impuesto a las Ganancias, mientras que Ingresos Brutos continúa siendo uno de los principales recursos propios de las provincias.
Sumando los impuestos a los combustibles, los derechos de importación y exportación y otros gravámenes municipales, apenas diez tributos explican el 94% de toda la recaudación prevista para 2026.
Distribución de los recursos
Según las estimaciones para este año, de cada $100 recaudados, $35,3 terminan en las provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; $28,3 se destinan a la ANSES; $23,1 permanecen en el Tesoro Nacional y $13,3 llegan a los municipios. n
