
La presidenta del Partido Intransigente y exdiputada Adriana Díaz cuestionó la situación de Radio Nacional Catamarca, al advertir que el congelamiento de salarios y el plan de retiros voluntarios representan “un achicamiento forzado del personal” y constituyen “una política de silencio hacia el interior profundo”.
Díaz sostuvo que la situación de los trabajadores no es únicamente un problema gremial, sino que afecta directamente a la soberanía informativa y a la identidad cultural de la provincia. “Radio Nacional cumple un rol social irreemplazable, llegando a rincones donde la señal comercial no llega y siendo el único nexo para muchas comunidades rurales”, señaló.
La dirigente advirtió que la falta de inversión y la reducción de la planta de empleados amenazan con apagar la voz de una institución que históricamente garantizó el derecho a la información de manera federal.
Según Díaz, detrás de los argumentos de “ajuste” y “ahorro” se esconde la desarticulación de una red de comunicación que pertenece a todos los argentinos.
“Defender Radio Nacional en Catamarca es defender nuestra propia voz y el derecho humano a estar comunicados sin importar la rentabilidad económica”, afirmó la exdiputada, al remarcar que el vaciamiento de la emisora pública atenta contra la soberanía informativa y la identidad de las comunidades.
La situación de Radio Nacional Catamarca se inscribe en un contexto más amplio de reducción de personal y congelamiento de salarios en distintas emisoras del país, lo que genera preocupación por la continuidad de un servicio considerado esencial para garantizar la comunicación federal.
