
La semana pasada, la senadora nacional Lucía Corpacci se reunió con un grupo de legisladores provinciales en la sede el PJ local para explicar los motivos por los que respaldará las reformas a la ley de Glaciares, que el Senado tratará mañana. La exgobernadora, que en un principio se había mostrado reticente a los cambios, asistió al encuentro acompañada por el exministro de Minería y flamante vocal de YMAD, Marcelo Murúa.
Los cambios fueron impulsados por los gobernadores de las provincias mineras por una razón sencilla: asigna a las provincias, como propietarias originarias de sus recursos naturales, la facultad de establecer las áreas periglaciares en las que la actividad minera y otras estarían restringidas. Interesado en acelerar inversiones mineras, el Gobierno nacional se allanó de inmediato al pedido e incluyó el proyecto en el temario de las sesiones extraordinarias.
Corpacci integra el bloque Justicialista comandado por el formoseño José Mayans, que está enfilado con el kirchnerismo y en tensión con el peronismo no kirchnerista. Que anticipara su posición sobre la ley de Glaciares es importante para el oficialismo catamarqueño en el marco de tales discordias y debe destacarse, ya que sustrajo de la agenda sujeta a controversia un tema de importancia capital para el Gobierno. No faltaron los memoriosos que recordaron la intensidad con que militó, por ejemplo, en contra de la adhesión de la Legislatura provincial al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) sancionado junto con la Ley Bases.
La reunión con los diputados, difundida por la presidenta de la Cámara baja, Paola Fedeli, se hizo además horas antes de la aprobación en la Cámara de Diputados de la Reforma Laboral, que resucitó cuestionamientos de algunos sectores del PJ a los integrantes del bloque “Elijo Catamarca”.
Por esas horas comenzaban a tejerse también los acuerdos en el Senado que terminaron ayer con la designación de la jujeña Carolina Moisés, titular del flamante bloque “Convicción Federal”, como vicepresidenta del cuerpo. La ocupación de tan significativa plaza parlamentaria se produjo inmediatamente después de que “Convicción Federal” dejara el interbloque “Popular” que coordina Mayans. La nueva bancada se completa con el catamarqueño Guillermo Andrada y la tucumana Sandra Mendoza, que ya desembarcaron en las comisiones de Asuntos Exteriores y Acuerdos.
Con sano criterio, Corpacci colocó la ley de Glaciares por encima de las divergencias internas por el posicionamiento respecto del kirchnerismo. Ella y Andrada coincidirán en el pronunciamiento a favor y también lo haría el radical Flavio Fama, de forma tal que Catamarca expondría el jueves en el Senado nacional una posición monolítica sobre las prerrogativas provinciales. Es muy probable que esta unidad de criterio se manifieste también en la Cámara de Diputados, si Claudia Palladino, que no quiso escindirse del bloque kirchnerista junto con los tres representantes de “Elijo Catamarca”, asume la misma postura de Corpacci. El quinto diputado nacional catamarqueño es el libertario Adrián Brizuela.
La Ley de Glaciares fue sancionada en 2010. Establece presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y el ambiente periglacial en todo el territorio nacional, define a los glaciares como bienes de carácter público y prohíbe actividades que puedan afectarlos, entre ellas la exploración y explotación minera e hidrocarburífera.
La norma también creó el Inventario Nacional de Glaciares, cuya elaboración y actualización está a cargo del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA).
La reforma se justifica en subsanar lo que define como falencias interpretativas que genera inseguridad jurídica y obstaculizan inversiones productivas. n
