
Trabajadores petroleros iniciaron un paro general que afecta a todos los yacimientos de la provincia de Santa Cruz, en rechazo a la baja de contratos, la falta de tareas efectivas y una serie de despidos que, según denuncian, golpean de lleno al empleo en la región. La medida de fuerza fue confirmada por el Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz (SIPGER), conducido por Rafael Güenchenén. De acuerdo con el comunicado oficial, el detonante del conflicto fue la negativa de la empresa Patagonia Resources a reincorporar trabajadores, sumado a la reducción de contratos en esa y otras compañías del sector.
Desde el gremio señalaron que estas decisiones dejaron a numerosos empleados “sin tareas efectivas” y que, en algunos casos, derivaron directamente en despidos. La situación, aseguran, configura un escenario de incertidumbre laboral que motivó la paralización total de actividades.
En el marco del paro, los trabajadores se movilizaron y permanecen en los accesos a los yacimientos, donde sostienen una permanencia como acción gremial ante la falta de respuestas empresariales y oficiales. La protesta se mantiene de forma activa desde las últimas horas del lunes.
El sindicato advirtió que no admitirá decisiones que impliquen la paralización de equipos, una reducción encubierta de la actividad o un “vaciamiento progresivo” sin información clara ni compromiso de inversión por parte de las operadoras.
Además, el SIPGER reclamó a YPF el inicio urgente de tareas de remediación ambiental y abandono de pozos, con prioridad en la contratación de mano de obra local, como parte de una estrategia que permita sostener el empleo en la provincia.
El conflicto abre un nuevo frente de tensión en el sector energético santacruceño, en un contexto de reconfiguración de contratos y actividad en la cuenca, mientras los trabajadores exigen garantías de continuidad laboral y mayor previsibilidad en las inversiones.
