Los ataques podrían seguir toda la semana

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han anunciado el inicio de una segunda y más agresiva oleada de ataques aéreos coordinados contra objetivos estratégicos en territorio iraní. Esta nueva fase de la operación militar tiene como blancos principales los sistemas de misiles balísticos y el andamiaje de defensa aérea de la República Islámica, mientras se reportan potentes explosiones en diversos puntos de la capital, Teherán.

Según informes difundidos por medios oficiales iraníes y agencias internacionales, los bombardeos conjuntos ejecutados por fuerzas de Estados Unidos e Israel han provocado la muerte de la hija y el nieto del Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei.

Este suceso, que aún genera ondas de choque en las cancillerías de todo el mundo, representa el golpe más directo al círculo íntimo del liderazgo clerical iraní en décadas. Expertos en seguridad internacional sugieren que este evento podría desencadenar una respuesta de magnitudes impredecibles por parte del régimen de Teherán.

Desde los Estados Unidos, el panorama indica que este despliegue militar no es una incursión aislada, sino el comienzo de una campaña prolongada. Un alto funcionario estadounidense declaró a la agencia Reuters que se espera que los ataques se extiendan durante varios días, buscando la degradación total de las capacidades ofensivas de Irán.

Por su parte, el presidente Donald Trump ha recurrido a sus redes sociales para fijar la postura oficial de su administración con una contundencia inusual. El mandatario afirmó que los intensos bombardeos “continuarán ininterrumpidamente durante toda la semana o mientras sea necesario”. Según las palabras de Trump, el objetivo final de esta ofensiva es alcanzar la “Paz en Oriente Medio y, de hecho, en el mundo”, reforzando la doctrina de intervención directa que ha caracterizado su actual mandato.

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