
El brutal femicidio de Agostina Vega (14), ocurrido en la ciudad de Córdoba, continúa repercutiendo judicialmente en otra causa en la que se encuentra involucrado el único acusado y detenido por el crimen de la joven de 14 años, Claudio Barrelier (33).
Los abogados Mónica Pico y Lucas Ibarra -este último catamarqueño- confirmaron que, tras reunirse con el fiscal de Instrucción N°3, se solicitará una pericia psicológica para la primera denunciante de Barrelier para agravar la imputación del acusado por el delito de lesiones psicológicas.
El caso de “M”, la asistida de los abogados penalistas, cobró nuevamente relevancia tras el hallazgo del cuerpo de Agostina Vega. Según el expediente, el 6 de mayo de 2025 Barrelier citó a la joven de entonces 20 años en su casa de barrio Cofico bajo el engaño de resguardar una suma de dinero.
Una vez adentro, la amenazó con un arma de fuego, la desvistió, la ató de pies y manos, y le tapó la boca advirtiéndole que “otras personas iban a verla”.
En un descuido de Barrelier, la joven logró escapar semidesnuda a la calle, donde fue auxiliada por vecinos.
Por el hecho, Barrelier estuvo detenido solo 20 días por disposición del fiscal de turno Iván Rodríguez, quien luego lo liberó bajo fianza.
Los abogados querellantes, quienes asumieron la representación de la joven hace apenas dos semanas, señalaron que, si hubiesen intervenido al momento de los hechos en 2025, el acusado “no habría recuperado la libertad”.
En aquel momento, la víctima no contaba con asistencia legal.
La estrategia de la defensa de la sobreviviente apunta de manera directa a demostrar el daño emocional colateral que padece la joven tras el crimen de Agostina, considerando que el patrón de conducta de Barrelier se repitió de forma casi idéntica.
“Ayer se le tomó declaración indagatoria a Barrelier, también se ordenaron sus pericias psicológicas y nosotros lo que pretendemos es que se le tome también una pericia psicológica a nuestra defendida a los fines de constatar las lesiones que sufrió por el hecho”, explicaron.
“Indudablemente este hombre, Barrelier, captaba víctimas muy jovencitas. El para qué, hacia dónde apuntaba y cuál era realmente el fin de esta captación de chicas se va a esclarecer con el transcurso de la investigación. No sé si era para una red de trata”, afirmó Picco.
Por otra parte, la querella aclaró que “M” no conoce a Osvaldo Faceta y Soledad Andrea, los otros dos detenidos por encubrimiento en la causa de Agostina Vega.
Sin embargo, la joven aclaró que al momento de escapar del domicilio aquel 6 de mayo de 2025, observó salir de la vivienda “a una mujer y a una niña, quienes aparentemente serían la esposa e hija de Barrelier”.
Agostina
Actualmente, sobre Claudio Barrelier pesa una triple y gravísima acusación por el crimen de Agostina Vega, asesinada el 23 de mayo en la ciudad de Córdoba.
El hombre alguna vez tuvo una relación sentimental con la mamá de Agostina, Melisa.
Ese día, Agostina les dijo a sus amigas por mensajes que debía encontrarse con el “novio” de su mamá, para prepararle una sorpresa a su mamá, Melisa. La investigación ahora apunta a que todo se trató de un engaño elaborado por Barrelier para llevar a Agostina hacia su casa y atacarla.
La investigación detalla que Barrelier, mantuvo el cuerpo de Agostina en su casa entre la noche del sabado 23 hasta las 11 del lunes 25 de mayo, cuando consiguió un auto prestado (un Ford Ka negro, propiedad de una conocida) y sacó el cadáver descuartizado escondido en un tacho de 20 litros y en varias bolsas de residuos.
Según la reconstrucción del hecho, constatado por cámaras de seguridad, Barrelier recorrió varios kilómetros en el auto, hasta detenerse en un descampado de Ampliación Ferreyra, en la zona sudeste de Córdoba.
Según el informe preliminar de la autopsia, no se pudo asegurar que Agostina haya sido abusada sexualmente antes del crimen.
La descomposición del cuerpo, hallado casi una semana después de la muerte, impediría una conclusión definitiva en la causa investigada por el fiscal Raúl Garzón.
Sin embargo, Barrelier quedó imputado por abuso sexual con acceso carnal en concurso real; homicidio calificado por alevosía, criminis causae y por mediar violencia de género (femicidio). n
