
Una antigua vivienda ubicada sobre calle Zurita, casi en la esquina con Junín, fue demolida de manera preventiva por personal de la Municipalidad de la Capital debido al riesgo de derrumbe que presentaba su estructura.
El inmueble se encontraba apuntalado desde hacía tiempo y, ante el deterioro de la construcción, los propietarios solicitaron formalmente la intervención municipal. Para ello iniciaron un expediente en el que pidieron la demolición de la vivienda por las condiciones que presentaba.
Luego de la tramitación correspondiente y de las evaluaciones realizadas sobre el estado de la estructura, personal municipal concurrió al lugar y concretó los trabajos de demolición.
La intervención generó durante las primeras horas versiones que indicaban que la antigua casona se había desplomado. Sin embargo, posteriormente se aclaró que la vivienda no había colapsado, sino que fue derribada como medida preventiva ante el riesgo que representaba su estado.
La situación volvió a poner la atención sobre el estado de algunas construcciones antiguas ubicadas en sectores urbanos de la Capital, particularmente aquellas que requieren apuntalamiento o intervenciones para evitar que un deterioro estructural derive en un incidente.
En este caso, la actuación se produjo a partir del pedido de los propios propietarios y de la tramitación ante el Municipio, que finalmente realizó la demolición para eliminar el riesgo en el sector.
