
Este crumble casero tiene un dulce relleno de manzana caramelizada y una cobertura granulada crocante hecha con harina, avena y manteca. Es un postre inglés muy popular, es una preparación dulce, sencilla y reconfortante, que suele servirse tibia, con una bocha de helado. Pero también se puede refrigerar y servir bien frío, junto con una taza de té para un momento de charla. Es la receta más fácil y más deliciosa por igual.
– Manzanas cortadas en cubos, 8 tazas
– Jugo de limón, 1 cucharada
– Azúcar morena, 1/2 taza
Para la cobertura crumble
– Harina, 1¼ taza
– Avena arrollada, 1 taza
– Azúcar morena, 3/4 taza
– Azúcar rubia, 2/3 taza de azúcar
– Canela molida, 2 cucharaditas
– Manteca fría, 3/4 taza
Preparación
– Precalentar el horno a 180°C.
– Pelar, descorazonar y picar las manzanas, colocándolas en un bol grande para mezclar. Agregar el jugo de limón, la canela, la harina y los azúcares, revolviendo hasta que todas las manzanas estén bien cubiertas.
– Verter la mezcla de manzana en un molde para hornear reservarlo mientras prepara la cobertura desmenuzada.
– En un bol mediano, mezclar la harina, los azúcares, la avena y la canela. Usando un cortador de masa, mezcle la manteca hasta que toda la mezcla se integre y quede una masa arenosa. Usar los dedos para hacer este paso logra mejores resultados.
– Espolvorear la cobertura de crumble de manera uniforme sobre el relleno de manzana que estaba reservado en la fuente para horno. Hornear durante 45-50 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados y burbujeantes.
– Servir tibio, solo o con una cucharada de helado de vainilla.
Tips
– No hace falta pelar las manzanas, dejarles la piel simplemente le agregará una textura un poco más fibrosa al relleno.
– Se puede preparar en porciones individuales: repartir el relleno y la cobertura de manera uniforme en moldes para muffins o en cazuelas para horno y hornear como dice la receta.
