Con más controles en zonas críticas la alcoholemia cayó 25%

La mayoria de los municipios no adhirieron aún a la ley nacional de alcohol cero, sancionada en 2023.

Según el balance comparativo del Operativo “Sol y Montañas”, la tasa de positividad experimentó un retroceso sostenido entre 2025 y 2026, destacándose puntos críticos donde las infracciones bajaron a la mitad a pesar de haberse incrementado la cantidad de pruebas.

Desde la Dirección Provincial de Seguridad Vial (DPSV), a cargo de Sergio Leiva, señalaron que este escenario de mayor cumplimiento coincide directamente con el despliegue preventivo y la creciente presencia policial en los accesos clave a distintas localidades.

De acuerdo a los registros oficiales, durante la temporada 2025 se llevaron a cabo 7.258 controles, con 124 casos positivos (1,71% del total). En 2026, el volumen de fiscalización se situó en 5.659 controles detectando solo 73 positivos, lo que representa una tasa (porcentaje de controles que dieron resultado positivo) del 1,29%. Esta reducción porcentual en la detección de alcohol al volante ronda el 25% respecto al año anterior.

La reducción se vuelve más significativa al analizar el detalle por puntos estratégicos.

En la avenida Libertad, en Andalgalá, uno de los corredores con mayor circulación, los controles pasaron de 1.734 en 2025 a 2.261 en 2026, un incremento superior al 30%.

Sin embargo, los casos positivos descendieron de 81 a 53; es decir, la tasa bajó del 4,67% al 2,34%, reduciéndose prácticamente a la mitad.

El comportamiento en el resto de los centros turísticos ubicados en el oeste provincial fue similar, con algunos matices.

En la villa de El Rodeo, sobre la Ruta Provincial Nº 4, los registros de enero consolidaron una tendencia de niveles históricamente bajos, ya que del 0,36% detectado en 2025 se pasó a un mínimo del 0,10% en 2026, lo que muestra una positividad que se puede considerar como nula en los operativos de febrero.

En la zona este, en Balcozna, con los operativos efectuados en la Ruta Provincial Nº 9 se estableció que el índice también tuvo un retroceso al descender de 1,54% a 1,16% interanual.

Una dinámica similar se registró en los controles llevados a cabo sobre la Ruta Nacional Nº 38, a la altura de La Merced, donde la tasa de conductores con presencia de alcohol en sangre se mantuvo en un margen estrecho, pero con tendencia a la baja, pasando de 0,81% a 0,72%.

5 – cuadro

Positivos Vs. punitivos

Desde la DPSV hicieron hincapié en una distinción técnica fundamental para la interpretación de estas estadísticas.

Se categoriza como “positivo” a aquel conductor que presenta niveles mínimos de alcohol en sangre que no superan el límite legal vigente; es decir, casos donde hubo consumo, pero no constituyen una falta.

Por el contrario, los casos “positivos-punitivos” corresponden a quienes exceden el gramaje permitido por ley, lo que deriva en el labrado de actas de infracción, retención de licencias o de vehículos, según lo estipulado por la normativa judicial y administrativa.

El balance anual de 2025, que cerró con un total de 30.328 controles y una positividad general de apenas el 0,96%, refuerza la efectividad de la presencia estatal sostenida en las rutas catamarqueñas.

Adhesión a medias

La Ley Nacional de Alcohol Cero (Ley 27.714), sancionada en abril de 2023, establece la prohibición de conducir cualquier tipo de vehículo motorizado con una alcoholemia superior a cero miligramos por litro de sangre, en todas las rutas nacionales.

Esta normativa modificó la Ley de Tránsito N.º 24.449, que permitía un límite de hasta 500 miligramos de alcohol en sangre para uso de autos particulares, unificando el criterio de tolerancia cero o “alcohol cero” para la conducción.

En noviembre de 2023 y a través de la ley N° 5810, la Provincia de Catamarca se adhirió a la ley nacional de alcohol cero, y a pesar de la grave incidencia del alcoholismo al volante, la adhesión de los municipios a la norma nacional es mínima.

La Ley N° 5810 invita a los municipios catamarqueños a adherir a la norma, estableciendo un plazo para la concientización.

Pasaron dos años y solamente se adhirieron los municipios de Andalgalá, Belen, Fray Mamerto Esquiu, Santa María y Mutquin.

O sea que en esas jurisdicciones rige el “alcohol cero”, mientras que en Capital y Valle Viejo -que concentran la mayor cantidad de habitantes de la provincia-, y demás municipios, se mantiene la tolerancia al volante de hasta 500 miligramos de alcohol por litro de sangre.

Esta desigualdad normativa genera un escenario complejo ya que un mismo conductor puede ser sancionado en una ruta nacional, pero estar en regla al ingresar a una calle municipal de una jurisdicción no adherida, quedando la punitividad sujeta exclusivamente a la ordenanza local vigente.

Publicidad

Últimas noticias