
La causa por el crimen de Celeste Judith “Chasqui” Moreno avanzó hacia una nueva etapa. Según fuentes judiciales consultadas por El Ancasti, la fiscal de Instrucción de Séptima Nominación, Paola González Pinto, solicitó el sobreseimiento de dos de los cuatro imputados: Rafael “Cacho” Silva y Miguel Ángel “Iguana” Nieva. El pedido fue remitido al Juzgado de Control de Garantías de Primera Nominación; el juez José Santiago Ahumada Franzzini deberá resolver. La investigación continúa, en cambio, para Ítalo Yamil Agüero y Claudio Antonio “Loco” Argañaraz. De acuerdo con las mismas fuentes, la Fiscalía contaría con material probatorio suficiente para sostener la acusación contra ambos y avanzar hacia la elevación a juicio.
En paralelo, la defensa de Agüero presentó un recurso ante la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos contra la resolución del juez Ahumada Franzzini. En febrero, el magistrado había rechazado el planteo de nulidad y el pedido de sobreseimiento por vencimiento del plazo razonable. Ese recurso deberá ser resuelto por el Tribunal de Alzada.
La causa registra así un doble movimiento simultáneo: mientras la Fiscalía concentra la acusación en los dos imputados con mayor respaldo probatorio, la defensa de uno de ellos busca revertir en una instancia superior lo que no logró en Control de Garantías.
La investigación del crimen de “Chasqui” Moreno tuvo un giro. La representante del Ministerio Público sostiene la acusación con las pruebas obtenidas, en una causa que estuvo estancada durante más de 10 años. En octubre del año pasado, los análisis de ADN realizados sobre evidencia hallada en la escena del crimen no arrojaron coincidencias con ninguno de los cuatro imputados, aunque sí detectaron el perfil genético de un hombre no identificado. Aunque ese resultado complicó la construcción probatoria respecto a algunos de los acusados, no cerró el caso. La investigación sigue en pie para quienes sí cuentan con elementos suficientes en contra.
El crimen de “Chasqui” Moreno pasó por seis fiscales en más de una década. Cada uno dejó el expediente prácticamente como lo recibió, sin avances significativos ni imputaciones que se consolidaran. La causa estuvo tan paralizada que en octubre de 2024 estaba a días de prescribir, lo que hubiera significado el cierre definitivo e impune del caso. La fiscal González Pinto, al asumir la Fiscalía de Instrucción de Séptima Nominación en noviembre de ese año, fue quien revirtió ese destino. Revisó expedientes, recolectó pruebas y en mayo de 2025 ordenó la detención de los cuatro sospechosos, imputándolos por “homicidio doblemente calificado por alevosía y por haber sido cometido contra una mujer mediando violencia de género”. La imputación suspendió la prescripción.
Sin embargo, la causa siguió enfrentando obstáculos. En septiembre de 2025, la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos rechazó el pedido de prisión preventiva para tres de los cuatro imputados —Silva, Argañaraz y Agüero—, quienes continuaron el proceso en libertad. Nieva permanecía detenido por otra causa. Luego vino el resultado negativo del ADN. En febrero de este año, la defensa de Agüero planteó la nulidad de la imputación y pidió el sobreseimiento por plazo razonable. A tal fin, argumentó que hubo 11 años de inactividad de la Fiscalía. El juez Ahumada Franzzini rechazó ese planteo con contundencia. A la vez, consideró que la garantía del plazo razonable rige desde que una persona adquiere la condición de imputado —mayo de 2025, en este caso— y no desde el inicio de la investigación preliminar.
Teoría del caso
Celeste Judith “Chasqui” Moreno tenía 20 años cuando fue asesinada el 4 de octubre de 2013. Era madre de dos niñas, cursaba un embarazo de tres meses y vivía en el barrio Parque Norte. Ese día salió de lo de su abuela después de almorzar. Iba a tomar un helado. Su cuerpo fue hallado horas después en un descampado cerca del cruce de la avenida Virgen del Valle Norte y la avenida Los Terebintos, estrangulada con el bretel de su propio corpiño y con al menos 17 lesiones en el cuerpo.
Al reactivarse la causa, la fiscal González Pinto, con base a los elementos obtenidos, elaboró una teoría del caso. Días previos al fatídico 4 de octubre de 2013, “Chasqui” se habría apoderado de aproximadamente un kilogramo de “cocaína”, que tenía en su poder su expareja “Cacho” Silva. La sustancia pertenecería a Claudio Antonio “Loco” Argañaraz. En 2016, Argañaraz fue declarado culpable por el Tribunal Oral Federal en el delito de “distribución de estupefacientes agravado por el número de personas” y lo sentenciaron a seis años.
El presunto robo de cocaína habría desencadenado una búsqueda y hostigamiento permanente, con amenazas de daño físico a “Chasqui” Moreno. Según se indicó, ese 4 de octubre, entre las 15 y las 18, mediante engaños y aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de “Chasqui”, por ser mujer y trabajadora sexual, existiendo una clara asimetría, la habrían subido a un automóvil, propiedad de Argañaraz. Habrían tomado rumbo hacia un sector ubicado por Avenida Virgen del Valle Norte, aproximadamente a 200 metros hacia el norte de Avenida Terebintos, en una zona de senderos cubiertos con montes y árboles autóctonos. Una vez en el lugar, los sospechosos habrían agredido a golpes a “Chasqui”. La brutalidad de la golpiza la habría llevado a un estado de inconsciencia e indefensión absoluta.
Uno de los agresores -aún no determinado por la investigación- habría tomado un bretel del corpiño que la víctima vestía, para luego utilizarlo como lazo de estrangulamiento. Así se habría asesinado a “Chasqui” Moreno. La autopsia determinó como causa de muerte “asfixia por estrangulamiento a lazo asociada a traumatismos múltiples contuso cortantes cráneofaciales”.
Oportunamente, la fiscal González Pinto remarcó la violencia de género expresada en el modo en que se ejecutó a Celeste. El crimen de “Chasqui” estuvo marcado por la vulnerabilidad. Era mujer, era pobre, era trabajadora sexual. Ahora, casi 13 años después, la causa tiene dos acusados, una fiscal que continúa con la investigación y un expediente que, por primera vez, parece encaminado hacia un juicio oral.
Cronología
4 de octubre de 2013
Celeste Judith “Chasqui” Moreno (20) es asesinada en la zona norte de la Capital. Su cuerpo es hallado en un descampado cerca de la avenida Virgen del Valle Norte y la avenida Los Terebintos.
Octubre de 2024
La causa está a días de prescribir. Asume como fiscal la Dra. Paola González Pinto.
Mayo de 2025
González Pinto imputa a cuatro sospechosos, entre ellos Ítalo Yamil Agüero, Rafael y Claudio Antonio “Loco” Argañaraz, por homicidio doblemente calificado. La imputación suspende la prescripción.
Septiembre de 2025
Apelaciones rechazó el pedido de prisión preventiva para tres de los cuatro imputados.
Febrero de 2026
El juez Ahumada Franzzini rechaza el planteo de nulidad y el pedido de sobreseimiento por plazo razonable interpuesto por la defensa de Agüero.
Abril de 2026
La fiscal pide el sobreseimiento de Silva y Nieva. La investigación continúa para Agüero y Argañaraz.
