
El diputado provincial Javier Galán (bloque MID) respondió, a través de un extenso comunicado a los cuestionamientos que días atrás le había hecho el diputado nacional Adrián Brizuela (LLA), aunque sin nombrarlo ni referirse de manera puntual a las tres preguntas que el legislador libertario le había planteado sobre la causa judicial en la que está imputado.
Brizuela había cuestionado a Galán en el marco de una consulta sobre la que sería la primera visita de Javier Milei a Catamarca como presidente. Recordó que el legislador integró el espacio libertario solo entre cuatro y cinco meses durante la campaña electoral de 2023, hasta que se retiró tras un conflicto con Fernando Baigorrí, quien luego fue su socio y que compitió después con el sello MID.
Le exigió, además, que respondiera ante la Justicia y la sociedad si estuvo o no en un motel con su empleada, la denunciante; si es cierto que se quedaba con parte del sueldo de sus empleados; y si tuvo personal de la Legislatura asignado a su corralón privado.
Galán es investigado en una causa que incluye denuncias por presunto abuso sexual, peculado de servicio, exacciones ilegales y amenazas. El diputado nacional sostuvo, además, que Galán “no tiene autoridad moral” para opinar sobre políticas nacionales, lo acusó de “caranchismo político” y descartó cualquier alianza con su sector.
En su comunicado, Galán no abordó ninguno de esos tres interrogantes. En cambio, recordó por qué decidió acompañar a Milei: “Creí en una promesa que interpretaba el sentimiento de millones de argentinos: que el ajuste iba a ser para la casta, que los privilegios se terminaban y que la política iba a dejar de vivir de espaldas a la gente”.
Afirmó que “siente la obligación moral de decir lo que ve” y enumeró: jubilados que no llegan a fin de mes, personas con discapacidad que reclaman derechos básicos, y docentes, policías, médicos y enfermeros que, según dijo, sostienen a Catamarca con un esfuerzo enorme para vivir con dignidad.
Sostuvo que no entró a la política para defender dirigentes sino personas y que siempre va a estar del lado “del que menos tiene”. Cuestionó, además, que la agenda de la visita de Milei a Catamarca se limitara a “una visita aislada”, alejada de los barrios y de los problemas cotidianos de la gente, algo que a su juicio implica perder la oportunidad de conocer la realidad que viven miles de catamarqueños.
Sobre las críticas que recibió en los últimos tiempos, que describió como “ataques personales”, sostuvo que no le cambian el rumbo y consideró que, cuando alguien incomoda al poder, la respuesta habitual es buscar desacreditar a la persona en lugar de responder a los argumentos. Remarcó que, con pocos meses en el cargo y en la política, todavía conserva la sensibilidad para indignarse frente a las injusticias y afirmó que no le preocupa cómo lo etiqueten por defender a jubilados, personas con discapacidad, trabajadores o familias.
