
Era la primera vez que ocupaba el banquillo de los acusados. La audiencia se realizó de manera unipersonal en la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación. El joven llegó acusado por el delito de “robo calificado por ser cometido en poblado y en banda en carácter de coautor”.
De acuerdo con lo investigación, en agosto de 2019, por la tarde, el acusado –por entonces un joven de 18 años- acompañado por otros dos muchachos, ingresó a una vivienda de la zona sur de la Capital. En ese momento, no había nadie en el domicilio; para ingresar violentaron la puerta principal. Una vez dentro, se apoderaron de varios elementos: un televisor, una plancha y una garrafa con anafe. Luego, se dieron a la fuga. El expediente recién fue remitido para debate oral y público el año pasado.
Frente al juez Silvio Martoccia, el acusado confesó el hecho y admitió su responsabilidad. A su turno, el fiscal de Cámara Augusto Barros, dada la confesión y teniéndose en cuenta que el joven no registraba condenas anteriores, mantuvo la acusación y pidió la pena mínima: tres años de prisión en suspenso. La defensa, representada por el abogado del foro local, Orlando del Señor Barrientos, adhirió al pedido.
Finalmente, el magistrado resolvió declarar culpable al acusado por el delito que se le había reprochado y fijó una condena de acuerdo con lo solicitado por el fiscal. A la vez, el camarista fijó pautas de conducta; entre éstas presentarse mensualmente en el Patronato de Liberados y realizar tratamiento por consumo problemático de estupefacientes, por el término de tres años; la institución a cargo deberá informar trimestralmente su evolución ante el Juzgado de Ejecución Penal.
