
El Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina (RNFJA), elaborado por la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, acaba de publicar su informe correspondiente a 2025. A nivel nacional, el balance arroja una reducción significativa: se registraron 200 víctimas directas de femicidios, 28 menos que en 2024, lo que representa una caída del 12,3%. En promedio, hubo una víctima cada 44 horas.
En ese contexto, Catamarca registró 2 víctimas directas de femicidio en 2025, según los datos oficiales del informe. Eso implica una tasa de 0,91 víctimas cada 100.000 mujeres —por encima de la media nacional de 0,85—, equivalente a 1 víctima cada 109.667 mujeres. En comparación, en 2024 la provincia había registrado solo 1 caso, por lo que la cifra de 2025 duplica la del año anterior.
Esas dos víctimas directas reconocidas por el Registro son Alicia Suárez, de 40 años, asesinada en abril en la capital, y Ramona Antonia Ramos, de 41 años, docente y comerciante, ultimada en junio en Santa María. Ambas causas tienen imputados por femicidio y serán remitidas a la Oficina de Gestión de Audiencias del Poder Judicial para los juicios por jurados.
Los otros casos
Sin embargo, el registro oficial no agota el universo de muertes violentas de mujeres ocurridas en la provincia durante 2025. Como informó El Ancasti en marzo, en Catamarca hay otras tres investigaciones abiertas cuyos resultados aún no permitieron encuadrarlas como femicidio: la muerte de María del Valle Marcial en Andalgalá, cuya familia sospecha que fue asesinada o inducida al suicidio; el hallazgo del cuerpo de una bebé recién nacida en Belén, sobre la Ruta Nacional 40; y el presunto incendio intencional que mató a Nancy Micaela Ybarra en la capital. Ninguna de las tres tiene imputados formales por femicidio.
A esas muertes se suma la de Gladis Guitian, catamarqueña oriunda de Santa María, asesinada en septiembre en el paraje El Divisadero, en Cafayate, Salta. Su caso queda registrado en la estadística de esa provincia.
Catamarca en el contexto del NOA
La tasa catamarqueña de 0,91 por cada 100.000 mujeres supera la media nacional pero se mantiene por debajo de los números del resto de la región. Chaco encabeza el ranking nacional con una tasa de 1,80, seguido de Misiones (1,77) y Neuquén (1,69). En el NOA, Jujuy llegó a 1,24 y Formosa a 1,25, mientras que Salta registró 0,67. Tres provincias del país no tuvieron ningún caso: Corrientes, La Pampa y San Juan.
La serie histórica coloca a Catamarca entre las jurisdicciones con menores registros del país: entre 2017 y 2024 acumuló 20 femicidios, frente a los 94 de Tucumán, 92 de Salta y 57 de Santiago del Estero en el mismo período.
Lo que revelan los datos nacionales
El informe completo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación detalla los patrones que se repiten detrás de los números. En el 83% de los casos relevados a nivel nacional, la víctima tenía vínculo previo con el agresor: el 59% eran parejas, ex parejas o personas con algún tipo de relación sexo-afectiva. El 78% de los ataques ocurrió dentro de una vivienda. En al menos el 44% de los vínculos se habían registrado episodios previos de violencia de género, aunque solo en 36 casos habían existido denuncias formales. Otros 65 surgieron de otros medios obrantes en la causa.
Un dato que el informe señala como especialmente preocupante es el de los agresores vinculados a fuerzas de seguridad: al menos 20 sujetos activos pertenecían o habían pertenecido a alguna fuerza, lo que representa el 9,5% del total y casi el doble del porcentaje registrado en 2024. Diez de ellos utilizaron armas reglamentarias.
El informe registra además que 144 hijos e hijas de las víctimas quedaron en condición de potenciales beneficiarios de la Ley Reparatoria Solomonoff (N° 27.452).
