
La tensión política en Pomán alcanzó este jueves uno de sus puntos más altos durante una sesión del Concejo Deliberante convocada para que el intendente Francisco Gordillo brindara explicaciones sobre la controvertida compra de la denominada “Casa Santa Rita”, una operación concretada mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y valuada en alrededor de 40 mil dólares.
Lo que comenzó como una exposición institucional terminó en un escándalo político atravesado por gritos, acusaciones cruzadas y una abrupta retirada del jefe comunal del recinto, en medio de reclamos de los concejales para que respondiera preguntas sobre presuntas irregularidades administrativas y financieras.
Durante su exposición, Gordillo defendió la legalidad de la operación y aseguró que el inmueble fue adquirido “con fondos ahorrados durante dos años” y que la propiedad será destinada a fines patrimoniales y culturales. Además, negó que se hayan utilizado partidas destinadas al pago de salarios municipales y sostuvo que una referencia incluida en el decreto al área de “liquidación de haberes” respondió a “un error de tipeo”.
Sin embargo, los concejales insistieron en que existen contradicciones entre las fechas de los documentos presentados y los argumentos utilizados por el Ejecutivo para justificar el uso de un DNU. Según remarcaron, la cesión de derechos vinculada a la compra se firmó cuando el Concejo Deliberante ya se encontraba en período ordinario de sesiones.
“Quiere manejar todo a su antojo como patrón de estancia”, dispararon desde el cuerpo legislativo, mientras cuestionaban que el intendente evitara someter la operación al tratamiento legislativo.
Cruces y acusaciones
El clima se volvió cada vez más tenso cuando los ediles intentaron formular preguntas durante la lectura del informe. Gordillo rechazó el formato de debate y sostuvo que el Concejo no tiene facultades legales para citarlo. “La ley no establece que el intendente tenga que venir a responder acá”, afirmó durante la sesión.
Esa postura generó fuertes reacciones dentro del recinto. Los concejales acusaron al mandatario de utilizar el espacio únicamente para leer un descargo sin permitir contrapreguntas y denunciaron además que llegó acompañado por gran parte de su gabinete municipal “para meter presión”.
“¿Por qué no quiere que debatamos?”, le reclamaban los ediles mientras el intercambio subía de tono. En medio de la discusión, Gordillo anunció que no volverá a asistir al Concejo Deliberante “salvo para el informe anual obligatorio” y decidió retirarse antes de finalizar el debate.
Su salida provocó momentos de caos dentro del recinto. Entre gritos y acusaciones, desde el Concejo denunciaron empujones e intimidaciones durante la retirada del jefe comunal. El presidente del cuerpo, Walter Centeno, incluso aseguró públicamente que el intendente habría intentado ofrecer dinero a concejales para evitar que determinados temas continúen siendo tratados.
Antes de abandonar el recinto, Gordillo también increpó al titular del Concejo Deliberante y lo trató de “traidor”, advirtiéndole que “el pueblo le va a hacer pagar lo que hizo”.
Tras la escandalosa sesión, toda la documentación presentada por el Ejecutivo será enviada a comisión para ser analizada por asesores legales del cuerpo. Además, algunos concejales adelantaron que evalúan avanzar con una denuncia penal vinculada a la operatoria de compra de la “Casa Santa Rita”.
La polémica se produce en un contexto de creciente enfrentamiento entre el Ejecutivo y el CD de Pomán, luego de que semanas atrás los ediles ya hubieran rechazado el DNU utilizado para concretar la adquisición del inmueble y reclamaran mayor transparencia sobre el origen y destino de los fondos municipales.
