
Pese a la rosca del oficialismo de la Cámara de Diputados con el propósito de persuadir a la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, para que se alinee en la estrategia de tratar la reforma electoral como un paquete, los esfuerzos no habrían sido suficientes: hubo luz verde para que la semana que viene el PRO, la UCR y otras bancadas avancen con el debate en comisión del proyecto de Ficha Limpia como iniciativa separada.
Así lo confirmó el jefe del bloque del PRO en la Cámara alta, Martín Goerling, en un tuit que prendió las alarmas en la Casa Rosada: “Llegamos a un acuerdo para tratar la próxima semana en comisión del @SenadoArgentina el proyecto de Ficha Limpia presentado por @prosenadores y otros partidos. Es un paso importante para que quienes tengan condenas por corrupción y delitos dolosos graves no puedan ocupar cargos”.
El karinismo pretendía utilizar ficha limpia como zanahoria dentro del paquete de la reforma electoral para lograr que los legisladores de bloques dialoguistas levantaran la mano a una ley que incluye la eliminación de las PASO, que es en definitiva el verdadero designio del Gobierno.
Sin poder unificar una estrategia entre el Senado y la Cámara de Diputados, se podría generar una desinteligencia política que retrasase innecesariamente la aprobación del proyecto en el Congreso.
Por ejemplo, si el Senado envía una reforma electoral sin Ficha Limpia y Diputados lo agrega, el debate volverá a la cámara de origen.
Del mismo modo, si Ficha Limpia como iniciativa separada llega sin acuerdo a la Cámara baja, quedará allí enterrada sin pena ni gloria.
Patricia Bullrich ya había acordado con el PRO y la UCR el tratamiento de Ficha Limpia por un carril separado.
Enterados de este acuerdo de palabra, el oficialismo de la Cámara baja activó un grupo de presión para negociar con la ex ministra de Seguridad, encabezado por Gabriel Bornoroni y acompañado por Nicolás Mayoraz y Gisele Castelnuovo.
Fueron hasta el despacho de la jefa del bloque en la Cámara alta a ver si se podía deshacer el acuerdo con los aliados. Rebotaron.
“Nosotros queremos que se trate todo junto porque la lógica de la reforma electoral es esa”, respondieron, sin abundar en argumentos, las fuentes del oficialismo de Diputados a las que la Agencia Noticias Argentinas tuvo acceso.
Tas el apriete a Bullrich, se volvieron a Diputados con una respuesta ambigua: ni sí ni no. La ex ministra se comprometió a intentar convencer a los senadores del PRO y la UCR, pero no les prometió nada.
La conversación duró unos 15 minutos, no más. A Bullrich no le gustó que la fueran a apretar y los despachó rápido.
Al tanto de esa rosca, Goerling apuró el tuit para ratificar el tratamiento de Ficha Limpia y despejar cualquier suspicacia. La historia está abierta y el final, por escribirse.
