Una estribación tenebrosa de la obsecuencia

Mientras se apilan las evidencias de que la guerra emprendida contra Irán por Donald Trump es una catástrofe geopolítica para los Estados Unidos, Javier Milei abre las puertas de la Argentina al principal operador tecnológico del fracaso imperial. El magnate Peter Thiel, propietario de “Palantir”, la empresa que suministró la tecnología de inteligencia para el conflicto bélico, se reunió con el líder libertario en la Casa Rosada pocas horas antes de que el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, dejara expuesto ante el Congreso el desastre de la llamada Operación Furia Épica, durante lo que iba a ser una audiencia de rutina sobre el presupuesto del Pentágono.

No dio razones para el despido del general Randy George, uno de los militares más condecorados del país, ni para el envío de soldados a una zona vulnerable sin estar preparados para defenderse de ataques con drones, ni para la jerarquización de militares saltándose los procedimientos ordinarios.

Los congresistas expresaron su preocupación por el agotamiento de los arsenales norteamericanos por debajo de los niveles considerados necesarios para la defensa del país y sobre todo para contener a China. Hegseth no pudo contestar cuánto tiempo y dinero demandará el reabastecimiento.

El secretario ni siquiera ofreció motivos para iniciar la guerra más sensatos que los antojos de Trump.

Obviamente, tampoco se explayó sobre el grado de responsabilidad de “Palantir” en semejante calamidad.

La empresa de Thiel es proveedora de plataformas de análisis de datos utilizadas por agencias de defensa e inteligencia. Su sistema Maven fue el motor de inteligencia artificial que procesó objetivos en la guerra contra Irán. Es decir: Thiel es el arquitecto tecnológico más importante de la guerra.

Mientras en los Estados Unidos se afianza la conciencia sobre la hecatombe en la que Trump metió al país, Peter Thiel, el creador y operador tecnológico de la guerra contra Irán, desembarca en la Argentina de la mano de Milei Mientras en los Estados Unidos se afianza la conciencia sobre la hecatombe en la que Trump metió al país, Peter Thiel, el creador y operador tecnológico de la guerra contra Irán, desembarca en la Argentina de la mano de Milei

Maven procesó en tiempo real imágenes satelitales, datos de drones y comunicaciones interceptadas para reducir la “cadena de muertes” —el proceso técnico que va desde la detección de un blanco hasta su destrucción— a pocos segundos.

Pero la inteligencia artificial de “Palantir” multiplicó la velocidad de ejecución de una guerra carente de estrategia.

Una firma que se vende como el cerebro tecnológico de Occidente participó de una aventura militar que aisló a los Estados Unidos, destruyó su prestigio internacional y desencadenó una crisis económica mundial.

Contacto en la Argentina

Con estos precedentes, y cuando en los Estados Unidos se afianza la conciencia sobre la hecatombe en la que Trump metió al país, Thiel llega a la Argentina, mantiene con Milei un encuentro que se declaró confidencial y adquiere una mansión de 12 millones de dólares.

Thiel y Milei se habían conocido en 2024, en un foro del Milken Institute en Los Ángeles. Conectaron ideológicamente de inmediato.

El Presidente, que hará esta semana su viaje número 16 a los Estados Unidos para disertar, justamente, otra vez en el Milken Institute, calificó el reencuentro argentino de “maravilloso”. Dijo que conversaron de política y filosofía. “Le dije que la batalla cultural es lo que garantizaba el resultado a largo plazo”, señaló.

Mientras, “Palantir” publicó el primer manifiesto político de una corporación digital. El texto, de corte militarista, sostiene que la tecnología de datos es el factor determinante del poder y que las instituciones occidentales deben adoptar algoritmos avanzados para no quedar obsoletas frente a regímenes autoritarios.

Esta recomendación, adoptada por Trump, no parece haber tenido demasiado éxito hasta ahora en la guerra contra Irán, pero ya se sabe a los extremos que llega la idolatría que profesa Milei hacia el norteamericano.

Un intento de “Palantir” para cerrar con el Estado argentino no prosperó en la gestión como ministra de Seguridad de Patricia Bullrich, pero ahora podría darse. Si Trump contrató, necesariamente ha de estar bien.

Vigilancia

Conviene en este marco consignar cómo accedió “Palantir” a sus multimillonarios contratos con el Pentágono.

El Departamento de Defensa había firmado en julio de 2025 un contrato de 200 millones de dólares con la empresa “Anthropic”, con dos restricciones: la tecnología no sería usada para vigilancia doméstica masiva ni para armamento sin supervisión humana. Cuando el Pentágono quiso eliminar esas restricciones meses después, “Anthropic” lo rechazó. El 27 de febrero de 2026, el presidente Trump ordenó a todas las agencias federales cesar el uso de tecnología de “Anthropic”.

“Palantir”, en cambio, aceptó que su tecnología se utilice en vigilancia doméstica. Fracasó en Irán por falta de diseño estratégico, pero ha sido de gran utilidad para los operativos contra los inmigrantes de ICE, que le pagó casi 30 millones de dólares para desarrollar ImmigrationOS.

Amnistía Internacional advirtió que “Palantir” está ayudando a crear un “aparato de vigilancia sin precedentes” que “afecta los derechos humanos”.

Este es el personaje que Milei recibe tan hospitalariamente para discurrir sobre filosofía y política: el desarrollador y operador del sistema de inteligencia que la administración Trump emplea para satisfacer su pulsión mesiánica, encarnación del tecno-feudalismo rampante.

Del “Mirador Político” del 15 de marzo: “El elemento de proyecciones más significativas del “Argentina Week” es que el delirio mesiánico de Javier Milei, “el presidente más sionista del mundo”, encontró cauce para desplegarse en la guerra contra Irán emprendida por Donald Trump y Benjamín Netanyahu. Es decir: el mesianismo dejó en Nueva York de ser un rasgo más de la estrafalaria personalidad de Milei, para convertirse en una amenaza concreta para la Argentina, arrastrada por su circunstancial gobernante a un conflicto que no le concierne en lo más mínimo y del que solo puede esperar perjuicios”.

¿Convertirá Milei a la Argentina en un enclave para los experimentos tecnológicos de Peter Thiel y “Palantir”?

Asoma una nueva y tenebrosa estribación de la obsecuencia libertaria hacia el eje Trump-Netanyahu.

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