
En el marco del Día Internacional del Libro y el Día del Idioma que se celebran cada 23 de abril en todo el mundo, Celia Sarquís, reconocida escritora catamarqueña y directora de Bibliotecas y Archivo de la provincia, dialogó con El Ancasti para compartir su mirada sobre la importancia de estas conmemoraciones y los desafíos actuales en torno a la lectura.
Sarquís comenzó destacando el significado del Día del Idioma. “El idioma implica una cuestión de identidad. Nos permite identificarnos con una cultura, nos permite comunicarnos y está vinculado a su vez con lo que es la literatura, que usa como materia prima la palabra para transformarla en arte”, señaló.
Consultada sobre la importancia de la lectura y si los jóvenes leen menos que antes, la escritora advirtió que actualmente “tenemos nuevos mecanismos y nuevas formas de leer. Hemos perdido el hábito de la concentración que nos llevaba antes a leer una novela completa de 400 páginas. La lectura ahora es mucho más dispersa, mucho más breve, a veces en forma simultánea mientras uno está viendo otra cosa”, explicó.
“Leemos más que antes, mucho más que antes, pero lo que no estamos leyendo más que antes es literatura. Estamos leyendo mensajes, noticias, información que no es tan relevante. Lo que se está perdiendo un poco es ese hábito de abstraernos del entorno y concentrarnos únicamente en la lectura”, agregó.
El ejemplo familiar
En cuanto a las estrategias que los adultos pueden emplear para formar lectores desde la infancia, Sarquís destacó la responsabilidad del entorno familiar. “Si tenemos padres no lectores, vamos a tener hijos no lectores, casi como causa y efecto. Muchas veces los padres dicen ‘A mi hijo no le gusta leer’, pero yo le pregunto: ¿Y usted qué está leyendo?”, cuestionó. Asimismo, subrayó que la lectura en los primeros años debe estar asociada a un vínculo afectivo. “Yo creo que el libro, la lectura, sobre todo en los primeros años, debe ir acompañado de ese momento de comunicación, de integración, en que el padre, el hermano mayor, la tía, se siente a leerle al otro. La lectura entonces va a ser un canal de afecto, un canal de acercamiento”, afirmó.
Incluso antes de comprender las palabras, señaló, el niño experimenta la lectura como una experiencia sensorial. “Las rondas, los poemas infantiles que juegan con la rima; lo que el bebé siente en primera instancia es una musicalidad. Ese es el primer acercamiento hacia la lectura”, explicó.
Finalmente, destacó el lugar central que ocupan los escritores catamarqueños en la formación de lectores. “Es importantísimo que el vínculo hacia la lectura y la literatura esté asociado con el idioma como identidad. Nuestro patrimonio cultural conformado por los autores, las obras representativas de Catamarca, los modismos y los temas resultan trascendentales para la formación de uno, no solo como lector, sino como ciudadano. La literatura catamarqueña es un gran aporte para sentirnos parte de un lugar. Tenemos un riquísimo patrimonio cultural, todo un abanico para los distintos gustos”, sostuvo.n
