
A más de ocho años de la desaparición del submarino ARA San Juan, la Justicia Federal da un paso fundamental en la búsqueda de responsabilidades penales. Este martes, en Río Gallegos, comienza el juicio oral contra cuatro integrantes de la Armada Argentina acusados por el hundimiento de la nave en la que murieron 44 tripulantes en noviembre de 2017.
El proceso, que se estima durará hasta julio, llega tras una larga disputa judicial sobre la jurisdicción y representa la esperanza de las familias de obtener una sentencia firme tras casi una década de duelo y reclamos.
Los acusados y las carátulas que enfrenta la Armada
En el banquillo de los acusados se encuentran figuras clave de la estructura operativa naval de aquel entonces: el contraalmirante Luis Enrique López Mazzeo (excomandante de Adiestramiento), el capitán de navío Claudio Villamide (exjefe de la Fuerza de Submarinos), el capitán Héctor Alonso y el capitán de fragata Hugo Miguel Correa.
Todos enfrentan cargos por incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte. Cabe destacar que, pese a los reclamos iniciales de las querellas, ni el expresidente Mauricio Macri ni el exministro Oscar Aguad figuran como testigos en esta instancia.
Pruebas clave: de los discos rígidos al secreto militar
El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, presidido por el juez Mario Reynaldi, analizará material probatorio de altísima sensibilidad. Entre los elementos principales figuran las filmaciones del hallazgo realizado por el buque Ocean Infinity en 2018, almacenadas en discos rígidos encriptados. Además, se incorporará documentación que durante años estuvo bajo secreto militar, incluyendo planos detallados y registros de los sistemas internos del submarino.
Con audiencias programadas de lunes a jueves, semana de por medio, el juicio busca desentrañar qué falló en la cadena de mandos para que el ARA San Juan terminara a casi mil metros de profundidad.
