
El Vaticano decidió confirmar la culpabilidad de un sacerdote de la Diócesis de San Isidro en una causa por abuso de un niño y le prohibió de forma perpetua ejercer el oficio eclesiástico, incluso en tareas administrativas, le restringió su rol como docente y no puede acercarse a menores. Según informó la Diócesis de San Isidro, el Colegio para el Examen de los Recursos en Materia de Delitos Graves de la Santa Sede comunicó al obispo diocesano Guillermo Caride la resolución sobre la apelación presentada por el presbítero Damián Rodríguez Alcobendas (68) en el marco de un proceso administrativo penal canónico.
En este contexto, el órgano vaticano rechazó la apelación presentada por el sacerdote y confirmó la culpabilidad del imputado por un delito grave contra el sexto mandamiento (“no cometerás adulterio”, que abarca la prohibición de actos impuros y deseos desordenados) cometido contra un niño. Según el Obispado de San Isidro, la decisión también ratifica la serie de sanciones que pesan sobre el religioso. El Colegio para el Examen de los Recursos en Materia de Delitos Graves estableció la pena de prohibición perpetua para ejercer todo oficio eclesiástico y cualquier función directiva o administrativa en espacios parroquiales, seminarios e institutos relacionados.
Además, la sanción incluye la imposibilidad de desempeñar cargos bajo dependencia de autoridades eclesiásticas y la restricción para ejercer la docencia en áreas teológicas o pastorales. El decreto también impide a Rodríguez Alcobendas recibir encargos vinculados a tutorías o asesoramiento de niños en cualquier entorno. La Santa Sede determinó, a su vez, una prohibición de cinco años para el ejercicio público del ministerio sacerdotal.
Rodríguez Alcobendas tiene más de 40 años como sacerdote. Fue párroco misionero en Tierra Santa, Israel y Palestina, ofició en una parroquia de San Fernando, de Boulogne y de Acassuso y en la Sagrada Familia de Nordelta, donde solía vivir. Además, estuvo vinculado a asociaciones o fundaciones de beneficencia de dos importantes colegios de zona norte del conurbano bonaerense. El cura fue noticia en abril de 2020, cuando regía la cuarentena por Covid-19, por ir en la caja de una camioneta 4X4 decorada con olivos por el barrio de Nordelta dándole la bendición a las viviendas. Ocurrió durante la Semana Santa y fue luego de que el cura les pidiera por mail a los vecinos donaciones de dinero para la parroquia Sagrada Familia: por transferencia o QR, claro.
