
A partir del ciclo lectivo 2026, el Centro Educativo Franciscano (CEF) Padre Ramón de la Quintana prohibirá el uso de celulares a todos los estudiantes de todos los niveles durante toda la jornada escolar. Esta medida responde a una resolución ministerial vigente desde 2022, momento en el que el establecimiento educativo inició el proceso para aplicarla en su totalidad.
Según explicó Rubén Martí, representante legal del colegio, con esta medida buscan un mejor aprendizaje por parte de los alumnos, una mejor convivencia. “Sacarlos de ese mundo virtual al que ellos pertenecen, buscamos vínculos, la fraternidad, el encuentro que a veces ellos lo tienen solamente por la vía virtual. La escuela tiene que ser un lugar de aprendizaje”, expresó en “Mañana Central” de Ancasti Streaming.
En este sentido, el colegio considera que el uso del celular durante la jornada escolar interrumpe la atención, la concentración y por lo tanto los procesos de aprendizaje de los estudiantes, dificultando además la interacción social, generando un incremento en los conflictos y en las situaciones de ciberacoso.
“De pronto el celular no es solamente una herramienta que sirve para cuestiones pedagógicas, también es usado de otra manera y al final termina siendo más perjudicial que beneficioso. Es muy difícil para un docente tener que manejar un aula cuando los chicos están conectados permanentemente al whatsapp o a otras redes sociales. A veces las mismas familias llamaban por teléfono en momentos inoportunos”, comentó Martí.
El año pasado el colegio ya había implementado medidas similares que tuvieron una aceptación del 80% en el alumnado, generando, según lo expresado, cambios sustanciales en la fisonomía del colegio y en el comportamiento de los adolescentes. “Salían al recreo y ya veíamos los grupos conversando como en los otros tiempos, el contacto entre ellos era absolutamente distinto, los juegos, etcétera. Entonces, este año vamos a ir más a fondo para ya generar un hábito”, comentó.
La medida
Rubén Martí explicó que los alumnos del nivel secundario deberán entregar el celular a su preceptor al ingresar al establecimiento en el inicio de la jornada escolar y al retirarse se les entregará nuevamente su dispositivo, que durante ese tiempo permanecerá bajo llave en un locker que el colegio compró exclusivamente.
Esto significa que los estudiantes no podrán usarlo ni siquiera en los recreos, considerado un espacio pedagógico muy importante para ellos. Tampoco podrán usarlo para realizar compras ya sea en la cantina o en la librería que están en el interior del establecimiento educativo. “Eso deberán hacerlo y planificarlo antes de ingresar”, expresó Martí.
En cuanto a la comunicación entre los alumnos y sus padres o tutores, o entre estos últimos y el colegio, está asegurada a través de diferentes canales oficiales y plataformas.
Excepciones
Si bien la prohibición del uso del celular será total durante la jornada escolar, los profesores pueden plantear y justificar la utilización de los dispositivos por motivos pedagógicos en su horario de clase. El mismo debe ser autorizado por la dirección del establecimiento.
Además, se tienen en cuenta también condiciones de salud diagnosticadas por un médico que requieran un monitoreo mediante estos dispositivos.
Cambio de hábito
Entre otros objetivos, el colegio busca incentivar la fraternidad y cambios en las formas de interactuar entre los alumnos, generalmente mediada por los dispositivos electrónicos.
