
Un nuevo episodio de violencia sacudió al Hospital Pedro Moguillansky de Cipolletti, cuando el sábado por la noche, en pleno cambio de guardia, una trabajadora fue agredida físicamente por el familiar de un paciente internado en clínica médica. El hecho desató indignación en el personal de salud y un fuerte repudio sindical y político.
Desde ATE Cipolletti señalaron que no se trata de un caso aislado, sino de una problemática “estructural y en crecimiento” que afecta a hospitales de toda la provincia.
“Los trabajadores no podemos seguir expuestos de esta forma. La violencia debe frenarse, y las autoridades son responsables de garantizar seguridad y condiciones laborales dignas”, advirtió Paola Suárez, secretaria general de la seccional.
El gremio exigió medidas urgentes: refuerzo de seguridad en guardias, protocolos de contención, acompañamiento psicológico, sanciones efectivas a los agresores y presencia policial permanente en hospitales, sobre todo en horarios críticos. También advirtió que podrían iniciar medidas de fuerza si no obtienen respuestas concretas.
El gobernador Alberto Weretilneck repudió lo ocurrido y sostuvo que “los hospitales son espacios de cuidado, no de violencia”, mientras que el Ministerio de Salud anunció que presentará acciones legales contra los responsables.
En el Moguillansky, el personal se mantiene en alerta, temeroso de nuevos ataques y con la sensación de desprotección institucional. “La salud pública no puede funcionar bajo amenazas ni agresiones. Es hora de que el Estado actúe con firmeza”, cerraron desde ATE.
Fuente: Medios
